jueves, 28 de febrero de 2013

De mayor quiero ser como mi papa


Todo padre pretende y lucha por el bien de sus hijos. En cambio todo hijo pretende imitar las hazañas de su padre. Todo niño aprende e imita del entorno en el que vive. Crecer de la mano de un ídolo te lleva a querer parecerte al milímetro a él. Por conseguirlo se destruyen miles de barreras y se derriban cientos de muros. Un ejemplo claro es el de María de Villota hija del que fue piloto de la Formula 1, Emilio de Villota. María creció rodeada de coches, de neumáticos y de ruidos de motor. Su pasión broto de forma natural hasta convertirse en piloto de prueba de la escudería Marussia. Pero no hay que marcharse hasta el mundo del motor para entender este ejemplo. El Puig C.E. tiene uno muy parecido al de la piloto madrileña. La historia tiene que ver con el mundo del fútbol y la protagonizan un padre y su hijo. Ambos son conocidos por el mismo nombre, Jacinto.

Llegaron de la mano esta temporada al equipo de L’ Horta Nord. Jacinto Jr. al principio solo podía disfrutar del fútbol viendo, cada sábado, a su padre en el terreno de juego. Llegaba junto a su abuelo, se sentaba entre la barandilla y la red que componen el campo de “La Pedrera”, y empezaba a soñar con algún día corretear por aquel verde plastificado. No le faltaba detalle en su vestimenta, ya que, una camiseta verde se superponía a su chaqueta invernal y unas pequeñas F50 vestían sus pies de futbolista. Esta historia se repetía cada dos sábados y las ganas del pequeño Jacinto por formar parte del club de su padre incrementaban a cada hora.

Ahora, Jacinto Jr. se ha convertido en “Jacintinho”, por su manera inconfundible de pisar la pelota. Ahora, “Jacintinho” no solo es futbolista cuando está viendo a su padre, es futbolista del Querubín de El Puig C.E. Debutó la semana pasada después de media temporada soñando con seguir los pasos de su padre, y sin darse cuenta, padre e hijo, protagonizan una de las anécdotas más curiosas de este pequeño club. Jacinto padre es el jugador con más edad del club y Jacinto Jr., su hijo, el más “peque” de la casa.

Llegando incluso más lejos esta semana, cada uno con su respectivo equipo, han sido elegidos entre los mejores jugadores de la jornada. Hecho que denota que padre e hijo siguen creciendo de la mano como futbolistas. Al mayor le queda poco por aprender pero bastante por enseñar. Al más pequeño tanto por aprender, pero millones de sueños por cumplir. En estos momentos su mayor sueño es ser buen futbolista, como su padre, o incluso mejor. ¿Quién sabe? En esto del fútbol está permitido soñar.





1 comentario:

  1. Gracias a la persona que ha publicado el artículo, Jacinto donde va deja huella y grandes amigos. Y ahora se sentirá orgulloso de ver a su hijo jugar y podrá enseñarle ese espíritu de competitividad que el siempre ha mostrado aún estando cojo. Enhorabuena Jacinto y gracias por publicar algo tan bonito.

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